Los juguetes no sólo son cosas de niños. Con la habilidad que caracteriza a nuestros ninjas y de la mano de la agencia Anónimo realizamos el storyboard hiperrealista para la querida y pequeña Polly Pocket.

 

 Armados sólo con fotos del etapas iniciales del producto, nos dimos a la tarea de trazar cada detalle de este parque de diversiones.

Realizamos alrededor de 150 cuadros. Nuestro enemigo a vencer fue el tiempo, pues en solo dos meses logramos el acabado y la pintura digital de este colorido proyecto. 

 

El storyboard que dio vida al comercial sólo pudo ser visto en Estados Unidos, pero el equipo Banzai lo recuperó para tener un testigo más de nuestros logros y crecimiento.